Una amenaza silenciosa para tu trabajo: ¿sabes realmente cómo afecta la contaminación al cabello?

No importa dónde vivamos: la contaminación está en todas partes. Y aunque conozcas sus efectos sobre la salud y la piel, es probable que no sepas cómo afecta silenciosamente a la calidad, la textura y la apariencia general del cabello.
Mientras que las células de la piel se regeneran constantemente y se recuperan de las agresiones mediante la creación de nuevas células, el tallo del cabello no tiene esa capacidad. Necesitamos protegerlo de las agresiones externas para mantenerlo en buen estado.

La contaminación deposita partículas metálicas microscópicas sobre el cabello. Durante un servicio técnico, como la coloración o la decoloración, estas partículas interactúan negativamente con el peróxido de hidrógeno, generando radicales libres que acabarán rompiendo los enlaces de queratina. Esto hace que el resultado de color sea impredecible, poco consistente y poco intenso, y que el cabello esté débil y frágil.

Desafortunadamente, las partículas metálicas no son los únicos contaminantes que afectan a la calidad del cabello. En las regiones donde la calidad del agua es baja, las sales minerales pueden hacer que la cal se deposite sobre el cabello durante el aclarado, lo cual hace que el cabello quede apagado y áspero al tacto. Las partículas en suspensión pueden dañar la cutícula e incluso el tallo interno del cabello. Y los rayos UV también degradan el color y dañan la estructura de proteínas del cabello, provocando su envejecimiento prematuro.

Todo esto influye en el trabajo del peluquero.

Todos los días, los peluqueros ponen toda su energía y pasión en el trabajo y en la relación con los clientes de su peluquería. No deberían estar limitados por la contaminación ni dejar que se interpusiera en su trabajo. Descubre cómo puede ayudarte la gama de productos Magnet™ de Revlon Professional® a maximizar la intensidad del color y a reparar y proteger la fibra capilar para obtener los mejores resultados posibles.